15 oct. 2008

Alegoría de un sistema de poleas: Potencia y resistencia


El legendario mimo borracho juega a mover las cuerdas, como si fuesen las entrañas de un mundo adulto desfigurado. El legendario mimo es un niño que juega a mover las cuerdas, en un mundo de miniaturas hechas de papel. Mas vale que hoy no llueva, ni lo haga nunca. Quizás seamos brizna de lluvia impactando en un mundo de espejos. Deconstrucción. Imaginario recalentamiento de astros cayendo y ascendiendo fuera del orden en manos de un mimo que juega a ser astrónomo. Mundos deshaciéndose en su propio movimiento de reconstrucción racheado. Construcción. Escrupuloso engranaje de una máquina histriónica. Formalismo en la psicopatía de olvidar quién somos. Abandono en la inmundicia del ser obsesivo agrietado en la ceguera del mundo. Conformismo afilando la cobardía. Droga: Viaje a la escisión. Equiángulo de animas muertas. Ruptura atravesando la equidistancia entre el vacío y la nada. Progresión ausente. Sombra de un estado de apariencia. Experto timador en las noches de estraperlo. O quizás el universo sea un solo punto de energía. Un remolino de formas dando vía a otras formas. Un absoluto de partículas sabáticas construyendo nuevos escenarios...donde tres millones de caribúes cruzan el ártico como luces de bengala, escapando a la noche que sucede al día...noche tras día...O quizás el mimo, tan sólo juegue consigo mismo. Duelo atmosférico sin identidad precisa. Imposible acertar. Imposible dejar de ser libre. El existencialismo ha llegado en su máximo plano de expresión. Siglo XXI

1 comentario:

Artés dijo...

el siglo XXI es un feto de perro flotando en su placenta cosmica - odisea placentera del siglo XXI -

no hay presente, es tránsito del pasado al futuro

no hay yo, es tránsito del tu al poliedro

no hay USB, es tránsito de la proyección monoaural a la imagen invertida - y no espejo deformante-

en el vacío está el todo

en el vacío está el todo