3 nov. 2008

Una noche a solas con París




“Así, obedientes al viento común, extraños en exceso para un malentendido, acordes en aquél momento de intersección, de encuentro en ningún lado, sin antes ni después, caminamos como ronda muerta por la acera” T.S.Eliot



Anda en vertical sobre una pared de piedra granizo
Camina en el silencio de la noche
Camina el miedo estrangulando a la oscuridad
Escucha las voces de los presos, aullando el final de sus vidas
Cierra los ojos y déjate arrastrar por el bucle azafrán que te ciega
Pierde el equilibrio y flota en la vigilia del límite
Avanza por el pasillo de espejos donde las puertas se multiplican,
Y escoge la vida, tan invisible como tú
En París las ventanas dan al(as) abismo, por eso nadie apaga la luz
Recuerda que aquél que te amo tendrá que traición-arte, para escapar a tu verdad
Recuerda que lo más puro está sucediendo, y el mundo sigue su rumbo
Cualquier elección es la muerte de otras vidas y tu muerte anunciada por megafonía
Ya nadie conoce la soledad y sus avatares,
Ya nadie renuncia a la paz, aún haciendo la guerra
Los locos no se mueren por escoger el camino del explorador,
Ni creer en el viaje del espectáculo
Se mueren de pena al vernos
Ya nadie se suicida por miedo a la vida, sino por miedo a la muerte que nos rodea
Pero el guión exige seguir dando entrevistas vacías, para adornar el último estertor
El alcohólico es el que piensa más de la cuenta
El drogadicto padece de asfixia
El poeta es un naufrago en un océano perdido
El filósofo un emperador desterrado
El artista una estrella en extinción en los museos astrológicos
El fuego del infierno arde en cada semáforo en rojo
Nadie inventó las normas para ahogar la libertad
El suave y plácido transcurrir de la historia se ha apoderado de nuestros corazones
Y ya sólo queda la música para meditar en la penumbra de un cuarto,
Que ha partido en vuelo sagrado a través de la galaxia
Sólo una vela en el ocaso alumbra la oscuridad
A lo lejos cruza el meteorito del amor y su estela deslumbra a las almas bondadosas
No hay acritud en estas palabras
Tan solo soñé que el afilador de cuchillos era la melodía de un profeta envenenado en el pasado,
Al que nadie, quiere abrir su puerta
La soledad del alma, el tiempo y el sentido, hablan de Dios y su muerte
La que festejan los hombres cada día con miradas atormentadas
Exaltados en la arrogancia insignificante que prodigan
Entre Dios y el hombre, me quedo con Dios.

4 comentarios:

silvi orión dijo...

kamarada, lo que muchos llaman reciclaje
yo denomino tomar té
tengo de tahití y de limón
en honor a kevin y mi fanta
aquí difícil de encontrar, cual leningrado
quieres un poco?
kamarada, "la libertad es un número primo"
y ya el curso va asentándose callado y cruel
cual rata nauseabunda
a la que igualmente hay que querer, entiendes
a la que igualmente hay que querer

el secreto, y tú lo sabes, es que todos somos dios
y eso no sólo significa que nadie en verdad lo es
(que sería un tanto aburrido)
si no que está en nosotros, dentro de cada uno
y allá cada cual como consiga sacarlo

me ha encantado el poema, tunante
y ya que teenager es un término de los años 50
y ya que mañana es ya el jodido dibeit
y que tenemos cada uno un ombligo, uno solo
yo digo
"dyu wanna get high with me?"

Charlie dijo...

Acojonante Harpox. Que viaje por el presente apagado, por el futuro incierto pero esperanzador. Hay que dar cagna joder. The wall. Que poema mas bonito. Me esta haciendo reflexionar. Me tiemblan las piernas de pensar en el algoritmo perfecto, en la cultura pop. ¿Cual es nuestro POP? Si no soy POP, ¿Quien soy? ¿Por qué me invaden? Dudo de si el autocontrol es la herramienta perfecta, porque no sé cual es la perfección y al fin y al cabo, nadie es perfecto.

Xapaxs dijo...

Hola Harpox, bonito poema, me hubiera gustado ver alguna puerta abierta, en tú incomprensión de la vida.
Te he visto reflejado, como si de tú espejo personal se tratara.
Saludos con amor y esperanza.
Gracias

silvi orión dijo...

tengo un huevo de cosas que contarte
y a la vez sólo quiero darte un beso