23 dic. 2009

¿DADIVAN





No puedo dormir. Son las 4.38 am. Tengo acidez.... me la provoca el sueño. Amo la vida, pero sus actores tienden a estropear el guión. Nadie les pidió que hicieran algo que no son…pero lo hacen cada día. ¿Debería dejar de tener piedad por la gente? Yo soy la gente ¿Tú? Gente. Dejar de teneros. El pasado es un imperio en ruinas que nunca fue. Todos miran hacia adelante, siempre en fuga. Yo a veces miro atrás y veo campos devastados. No lo hagáis, no tenéis el valor. Siempre os faltará una pizca de respeto por la muerte para hacerlo. ¡Qué difícil no traicionarse! Esa ha sido mi única designación. Casi lo consigo, pero... Quise manteneros relucientes en el corazón, con vuestra mejor sonrisa. Inocentes. Pero ser honesto con vosotros me lo impide. He intentado ser hombre de honor. Mantener vuestra imagen intacta en mi corazón…me lo ponéis tan difícil, que sólo alcanzo ese lugar desde la compasión. Y esperar tu llamada. El respeto que te debes. La sonrisa que merecen. Ese no eras tú. Quizás deba partir con Teo al monte Athos, junto a los monjes. Intenté amarte más allá del tiempo, pero me has demostrado, que prefieres protegerte a la verdad. Intento enseñarte que el viaje es el amor, pero te has quedado ciega de ti. No llamarás. No tienes nada que decir. Yo también me canso de cuidar de los enfermos. Por eso sólo me queda hablar de Jesús. Quise hablar de ti al mundo entero, ¿pero qué voy a contarles? ¿Que te falta voluntad? ¿Que padeces amnesia? ¿Que sólo acudes a mi cuando todo está perdido? Cuesta vislumbrar que dentro de diez años, si es que aún sigo aquí, casi ninguno de vosotros caminará conmigo. Cuando la vida te hace perder el tren que amabas, por enseñarte su verdad, surge el vacío. Cuando te conviertes en ese mismo tren que otro va a perder, se cierra el círculo. Ya sólo busco su centro. El centro del viaje. “Ten a Ítaca fija ante la mente”…”La jornada;... y no puede darte más”…Puedo ver como cada uno de nosotros supo lo que era mejor para su vida y lo derrochó con vanidad. No lo merecíamos. ¿Cómo hablar de amor o amistad entre seres tan poco agradecidos? La virtud más elevada es aprender a mirar. Mirar es más que ver. La belleza es contemplar lo que es. Pero casi nada fue ni será en esta lucha ciega. Siento lástima al ver tanto sufrimiento alrededor. Al reconocer tanto miedo. Pero nada puedo hacer por ellos. Lección de humildad, ser tan pequeño. Yo no lloro por mí, aborrezco los caprichos. Lloro a la humanidad. Qué destino el de los hombres, qué impureza…”mientras quede un hilo habrá asimiento”…si perderme entre las flores, si otear el horizonte es lo que queda…mal augurio para el hombre. Si ya no se puede amar como se debe, si ya no puede olvidarse lo que uno es para al otro darse…ni recordar lo que fuimos y cuidar nuestras bondades…¿qué hacemos aquí?…”
Si al menos alguien tuviese el valor de decir aquello que sí decían los hombres rusos del siglo XIX, nos quedaría la autenticidad:

“Recuerdo todo mi pasado y, sin querer, me pregunto: ¿para qué he vivido?, ¿con qué fin nací? Seguro que había un fin y seguro que estaba destinado a algo sublime, porque siento en mi alma una fuerza inconmensurable…Pero no he sabido adivinar ese destino, me dejé llevar por el señuelo de pasiones vacías e ingratas, y de su crisol salí fuerte y frío como el hierro, más perdí para siempre la llama de las nobles aspiraciones, lo mejor de la vida. Y desde entonces, ¡cuántas veces he desempeñado el papel de hacha en manos del destino! Como un instrumento ejecutor caía sobre las cabezas de los condenados, a menudo sin maldad, siempre sin compasión…Mi amor nunca le proporcionó felicidad a nadie, porque no sacrificaba nada por aquellos a quien amaba: amaba para mí mismo, para mi propio placer; me limitaba a satisfacer una extraña necesidad del corazón, devorando con avidez los sentimientos de los demás, su ternura, sus alegrías y sus sufrimientos, y nunca llegaba a saciarme. Así como el atormentado por el hambre se duerme rendido y ve suculentos manjares y vinos espumosos, devora con ansia las ofrendas etéreas de su imaginación y se siente mejor, en cuanto se despierta, el sueño se desvanece… ¡Sólo le queda un hambre mayor y la desesperación! ¡Es posible que muera mañana…! , y no quedará en la tierra un solo ser vivo que haya llegado a comprenderme del todo… “

O por ejemplo:

“¡Así es la gente! Todos son iguales: Conocen de antemano todos los aspectos dañinos de una acción, ayudan, aconsejan e incluso la aprueban, al ver que no hay otro remedio, pero luego se lavan las manos y dan la espalda, con indignación, a quien tuvo el valor de cargar con toda la responsabilidad. ¡Todos son así, hasta los más bondadosos, hasta los más inteligentes…!” M.Y.Lérmontov

Si por lo menos cargásemos con nuestras responsabilidades, con el daño que causamos, con todo el dolor que provoca nuestro egoísmo, con toda nuestra miseria... algo podría cambiar. Quizás aprendiésemos a amar. Esa es mi cruzada. Yo lo intento…

¿Vosotros? Sed sinceros por una vez…

A veces tengo la sensación, de que no hay mayor distancia que la que separa a los humanos... y eso sólo puede ser un espejismo. Yo soy tú. Tú eres eso.
Pero quizás, ya haya partido y cabalgue lejos de esta humanidad... o eso quisiera



http://www.youtube.com/watch?v=bTXE33OwAzo

George Michael "One more try"

2 comentarios:

silvi orión dijo...

siempre tienes razón.
la mejor versión de uno mismo, por y para.
la profundidad, hacia el centro
como si fuésemos a Australia por el camino duro
el único. con pies de plomo
¡pero sin torturarse!

Txus dijo...

buen post sr. Arturo.

yo lo que saco de aqui es la conveniencieridad de la gente. economia. y ni modo. pa'lante.

un abrazo a lo colega.