20 mar. 2010

Gokarna





1. El atardecer

Se trata de saber posar la mirada
de caminar con ésta la alfombra de té verde y celestes,
que arrastra al horizonte
de ser pétalo a su suerte en el volcánico ardor de la expresión
llama en los adentros del viaje
de cómo saber posar la mirada,
o esculpir la lejanía
del amor de una barca varada,
ave marina
batiendo en picado
diagonales,
divisorias de otros mundos
en la forma de mirar
abarcar el ocre dibujando sendas,
en la orilla del acantilado
anticuario de escalas que el hombre creyó conocer
la cálida lentitud del pensamiento
en este archipiélago de historias desconocidas
en este mar de sonidos, vibra el alma,
a la búsqueda
expedición de los ojos más allá del brillo, del reflejo,
lo incausado
intuye tu dharma jiva solitario
si me hablas del amor,
te diré
no se puede naufragar en plenitud
conquista el centro de la acción
se trata de saber posar la mirada
penetrar las aguas cristalinas
el límpido impulso del sueño
más allá…
sólo puedes ser tú
¡qué belleza!

2. El anochecer

Serguei iba buscando la calma
la hamaca de colores que reposa en el silencio
el agua salada del mar arábigo
viento vespertino de la infancia
quiso ser foco de una generación,
tal vez no
quizás tan sólo la sombra de un ayer
adelantar al tiempo está prohibido
no hay mensaje ajeno a las olas,
que el hombre pueda descifrar
vino a sellar su destino
su destino buscando la calma
en las aguas sagradas de Gokarna
iba y venía buscando quietud
a la tres de la mañana, desapareció en la oscuridad
...opaco color a madera de roble
se ahogó bajo una capa de estrellas
celebrando el comienzo de otra vida
sin esperas, sin prisas, sin pausas
apnea eterna
rugir de un sumergirse en la conciencia
más allá de la vida
ya,
en las siguientes preguntas

3. El amanecer

En el romper de las olas
se deja deslizar hacia la orilla
el recuerdo de una vida pasajera
el no poder parar del universo
en el barro desemboca el porvenir
de todo cementerio marino
ahora que todas las vidas se alejan,
como esquelas en la orilla
recuerda como vibra ese sonido
travesía que toca a su fin
en el fondo de todo corazón
Surya (dios sol) ha regado los campos con centellas
su cosecha anuncia la llegada del verano
las nubes asisten inmóviles al vendaval
el cuervo augura la caída del amanecer
resuenan las olas, estallidos
que proclaman la proximidad del instante
vigía de revelación profunda
peregrinación de los silencios y el eco de los bosques
existen tantos lugares indomables, exaltados en su propio canto
ajenos al hombre
la comunicación es un mirador de colores y aromas
sobrevolando nuestra existencia
sin apenas percibirlo
el pequeño escarabajo busca su alimento en el mármol azabache
la elefanta santificada asiste atónita al gran tumulto,
que ante ella se presenta
sólo el viento recoge las dimensiones de lo inexpresable
y ágil lo eleva a sus formas invisibles
a su propio ritmo mecido en la luz
ninguna advertencia puede llegara a comprender el alcance de la historia
así,
ante la inmensidad
perplejo en el vacío arrollador que deja el movimiento
el maestro abraza y sonríe
(Vaya en paz)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

espectacular, amiguito.

vas a más.

va a haber que darte una paliza gorda.

a.r.

silvi orión dijo...

lo vivimos juntos

piensen en la existencia
http://www.youtube.com/watch?v=nQy4x0C8HHY