2 nov. 2012

El último combatiente contra la mentira de la realidad

Es probable que pasen décadas antes de que encontremos una figura tan poderosa, carismática y certera, como la de Agustín García Calvo. El hombre de la eterna pregunta, el Sócrates de Zamora, el erudito del lenguaje y a la vez, su mayor crítico. El defensor de la lengua y el espeleólogo de la "realidad". Un buscador incansable, ajeno a las modas y los medios. Una voz libre, de altura, en búsqueda de la libertad como último asidero del hombre. Dado al lenguaje sencillo, antiacadémico, ácrata honesto, defensor de la claridad de ideas y siempre en el ínfimo espacio que se sitúa allí donde el poder no puede manipular la verdad más esencial del hombre. Agustín García Calvo era consciente de nuestras limitaciones, pero también de que "Dios" o el poder (siempre cambiante) no alcanzaban a controlar todo lo existente. Esa era la razón por la que la esperanza, una esperanza sin futuro, podía triunfar. Allí donde el hombre y su codicia no llegan hay un rayo de luz. El ínfimo espacio de la duda es la catapulta que hace de lo desconocido, pero real, nuestro mayor aliado. Ayer dijo su esposa que Agustín se fue tranquilo, y que ella también lo estaba. Dijo: "Lo que más me consuela después de su muerte es la cantidad de jóvenes que ha dejado tras él y tras su pensamiento. Gente viva, del 15-M, y no de la Cultura en mayúsculas, que siempre ha mirado para el otro lado". Agustín, el día siguiente al 15 de Marzo del 2011, profundamente conmovido, dijo: "Llevaba esperando esto 35 años". Mi amigo pablo, me dijo ayer: se ha debido ir tranquilo, ha plantado la semilla y esto es imparable. Su misión estaba cumplida. El 15 M es hijo de Agustín políticamente, sin él saberlo, sin saberlo nosotros. Una tarde de Junio, mientras estábamos en la asamblea de pensamiento analizando el movimiento, un chico dijo: "Agustín García Calvo ya era un 15M hace 35 años". Pues eso. Maestro, marcha en paz. Tomamos buena nota de tus ideas y de tus palabras. Dejas un cambio en marcha y es imparable. Los que asistimos a tus tertulias sabemos de tu honradez y de tu humanidad. Se marcha un sabio, un hombre lúcido, un ejemplo. Como es lógico, en este país no se le va a reconocer su esfuerzo por desenmascarar la mentira y su dedicación al pensamiento. Eso es un síntoma de que ha triunfado sobre la mediocridad y la farsa. Agustín dijo: “El éxito solo llega a aquello que no hace daño a nadie, a aquello que sigue la corriente". Enhorabuena, Agustín, ahí está la prueba de que tu vida fue un "fracaso" rotundo, es decir, un acierto. Y nosotros, los tuyos, a lo nuestro. Paciencia y a aguantar. La resistencia quiebra toda falsa esperanza. Estamos en ello. Un abrazo sincero, nunca te olvidaremos.

Sus últimos versos
García-Calvo leyó hace dos semanas esta poesía tras una función  de « Todas a la una»
 I
 Enorgullécete de tu fracaso,
 que sugiere lo limpio de la empresa:
 luz que medra en la sombra, más espesa
 hace la sombra y más durable acaso.
 No quiso Dios que dieras ese paso,
 y ya del solo intento bien le pesa;
 que tropezaras y cayeras, ésa
 es justicia de Dios: no le hagas caso.
 ¿Por lo que triunfo y lo que logro, ciego,
 me nombras y me amas?: yo me niego,
 y en ese espejo no me reconozco.
 Yo soy el acto de quebrar la esencia:
 yo soy el que no soy. Yo no conozco
 más modo de virtud que la impotencia.
 II

Pero no cejes; porque no se sabe
cuándo pierde el amor, dónde la tierra
volteando camina, ni qué encierra
mensaje del que nadie tiene clave
Pues el Libro Mayor (y eso es lo grave)
del Debe y el Haber nunca se cierra,
y acaso acierte el que con tino yerra;
ni es nada el mundo hasta que el mundo acabe.
Si te dicen que Dios es infinito,
di que entonces no es; y si finito,
que lo demuestre pues y que concluya.
Pero no hay Dios ni hay Ley que a contradanza
no se pueda bailar. Tu muerte es tuya.
Tu no saber es toda tu esperanza




http://cultura.elpais.com/cultura/2012/11/01/actualidad/1351802053_032913.html

http://cultura.elpais.com/cultura/2010/02/23/actualidad/1266879602_850215.html#despiece1

http://www.editoriallucina.es/cms/agustin-garcia-calvo.html





1 comentario:

Daniel Herrera Cepero dijo...

Sobrecogedor, hermano.
Cómo me alegro de que me llevaras a conocer a este maestro.
Bravo a los dos!