29 oct. 2010

Entre tú y yo

SIGUES SIENDO EL MÁS GRANDE...






A ORIÓN (En palabras de Antonio)

Por alcanzar su amor
tres mundos recorrí.
El mundo de los niños,
el del loco
y el que acaba por venir.

Si alguna vez dudé
de ser un ganador,
hoy sé que a tu lado
jamás fui un perdedor.

Lo que la vida nos dió
ni la distancia ni el tiempo nos lo quitó,
pues de los dos nació
la Historia de la Tierra y de Orión.

Por dentro nuestro hogar,
por fuera de los dos;
por dentro los amigos,
por fuera alguien de más.

Al mundo he de contar
hasta perder la voz
que un ángel vino desde Orión
..., mi ángel, y yo.

Lo que la vida nos dió
ni la distancia ni el tiempo nos lo quitó,
pues de ellos dos nació
la Historia de la Tierra y de Orión.
..., mi ángel, y yo.




TE ESPERO (A Lauren)

http://www.youtube.com/watch?v=5iCy6hu7uYM





ENTRE TÚ Y YO (Antonio Vega)

Entre tú y yo
Alguien nos enreda entre sus sueños
buscando una vida
Detrás de ti
Vivo para verte y ser el trazo
que dibuje el día
Despierta y ven
Alguien te espera
Sigue la luz, ve hacia ella
Entre tú y yo
nombres compartidos descubiertos
por algún espía
Detrás de mí
Juntos se debaten mar adentro
Juntas nuestras manos
Escúchale a quien te ama
Bajo sus pies arde la llama
Entre tú y yo
Sombras de colores nos empujan
a buscar el día
Levanta y ve
Alguien te espera
Sigue su luz, sigue su estela
Escúchale a quien te ama
Bajo sus pies arde la llama

27 oct. 2010




LA BELLEZA ESTÁ EN LA CALLE



“El espectáculo es una droga para esclavos” GUY DEBORD (1971)

21 oct. 2010

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A Luis Rosales y a ti

Justo en este instante saludo al mundo…00.00.00

Y me acuerdo de mi madre…y de dos personas más… ¿sabéis quienes sois?, me pregunto. Me gustaría tanto que me lo hicieseis saber en privado…así yo sabría que mi misión en la vida está siendo llevada a cabo.

Este año he decidido despedirme de todos a los que quiero con el corazón abierto, por si acaso. Despedirme mirándoos a los ojos. De una forma profunda y sincera. Es la única manera de vencer a la tristeza, inundarla de amor y belleza.

Ya sé que me despido cada día. Que no existe ningún “hasta luego”. Fijaros, ya somos otros cuando lo decimos. No creo en la continuidad. Los maestros Zen lo explican muy bien:

"Todo es solamente un destello que penetra el vasto mundo fenoménico" y significa la libertad de nuestra actividad y de nuestro ser. Cuando uno se sienta de la manera correcta, con la comprensión correcta, logra la libertad del ser, aunque no sea nada más que una existencia temporal. Durante ese lapso, la existencia temporal no cambia, no se mueve, y se mantiene siempre independiente de otras existencias. Al momento siguiente, surge otra existencia. Podemos transformarnos en cualquier otra cosa. Estrictamente hablando, no hay conexión entre el yo—mismo de ayer y el yo—mismo de este momento; no hay conexión de ninguna especie. Dogen-zenji dijo: "El carbón no se convierte en cenizas". Las cenizas son cenizas y no pertenecen al carbón, tienen su propio pasado y futuro. Son una existencia independiente, porque son un destello que penetra el vasto mundo de los fenómenos. Y el carbón y el fuego al rojo vivo son existencias completamente distintas. Y el carbón negro es también un destello que penetra ese vasto mundo. Donde hay carbón negro, no hay carbón al rojo. Así, pues, el carbón negro es independiente del carbón rojo; las cenizas son independientes de la leña; cada existencia es independiente.

Hoy estoy sentado en Los Altos. Mañana por la mañana estaré en San Francisco. No hay conexión alguna entre el "yo" de Los Altos y el "yo" de San Francisco. Son dos seres completamente distintos. Éste es un ejemplo de la libertad de la existencia. Y no hay ninguna calidad que nos conecte a cada uno de ustedes y a mí. Cuando yo me refiero a "ustedes" no hay ningún "yo"; cuando digo "yo" no hay ningún "ustedes". Ustedes son independientes y yo soy independiente; cada cual existe en un momento distinto, pero esto no quiere decir que seamos seres completamente distintos. Somos en realidad uno y el mismo ser. Somos lo mismo, pero, no obstante, diferentes. Es muy paradójico, pero en realidad es así. Como somos seres independientes, cada uno de nosotros es un destello completo que penetra el vasto mundo fenoménico. Cuando estoy sentado, para mí no hay ninguna otra persona, pero eso no significa que no reconozca a los demás. Soy completamente uno con cada existencia en el mundo fenoménico. Así, pues, cuando yo me siento, el resto se sienta. Todos se sientan conmigo. Ése es nuestro zazén. Cuando uno se sienta, todo se sienta con uno. Y todo integra la calidad del ser de uno. Yo soy parte de cada uno de ustedes. Yo entro en la calidad de su ser. Entonces en esta práctica, tenemos una liberación absoluta de todo lo demás. Cuando se posee este secreto, no hay ninguna diferencia entre la práctica del Zen y la vida cotidiana. Cada cual puede interpretar todo como quiere.

Un cuadro maravilloso es el resultado de la sensibilidad, de los sentimientos de los dedos. Cuando uno siente la densidad de la tinta del pincel; el cuadro está ya ahí antes de pintarlo. Cuando se moja el pincel en la tinta, ya se anticipa el resultado del dibujo; de lo contrario, no se podría pintar. Así, pues, antes de hacer algo, el "ser" ya está ahí, el resultado está ahí. Aunque parezca que se está sentado tranquilamente, toda la actividad pasada y presente está incluida y el resultado de la sentada ya está allí también. Uno no descansa en absoluto. Toda la actividad está dentro de uno. Ése es nuestro ser. Por lo tanto, todos los resultados de la práctica están incluidos en la sentada. Ésta es nuestra práctica, nuestro zazén.


El amor es reconocer que uno desaparece para siempre en cada momento e interferencia, y aparece otra persona. Otra persona que en mi caso, te quiere volver a amar. ¡Y eso es lo increíble! ¿Cómo de la nada surge un ser incontinuo que te sigue amando?...y nada se interrumpe. ¡Wao! Aunque ya seamos otros. (Suena “Let it be” y me acuerdo de ti). Hoy es mi cumpleaños y no sé quien fui, ni quien seré, solo sé que a ti, te quiero. Que si quiero seguir naciendo es para volvértelo a decir. Hacerlo cada vez mejor. Aprovechar mis infinitas vidas para entregarte un amor que no nace en mí, pero que he ido cuidando desde que fui creado. Te pertenece, puesto que a ti lo dirijo. Te quiero tan cerca que no puedo creer que nos separen vidas y galaxias.
Sé que estoy tan sólo, como sólo se está ante el descubrimiento de la esencia de las cosas. Saber que me acabo, y muero en el instante.

Por eso todo remite a su origen.

Tú y yo somos lo mismo pero nunca podremos saberlo.

Tan solo lo intuyo, pero ahora, ahora mismo…ya no te hablo, te suspiro desde la gravedad, encuentra tu centro…porque sin ti, como dice Pizarnik, ya no soy más que un adentro.

La vida es aprender a decir adiós. Lo llaman renuncia. Sólo quien sabe que nada permanece está preparado para el amor.
Encuentro lucidez en este día, mi cumpleaños…

Años como gotas de ámbar en un desierto blanco

No tengo nombre

Mi travesía es infinita

Descuida…

Mi expedición es encontrarte, pero…

Ya sin nombre, sin voz, sin rostro

Mi ladrón escribe versos, escucha como derrama su sed…

Schhhhhhhh…..

Eternidad, te ansía por tus alas

Si tú supieras como, “yo” sin mi, te ama…

Estalla en mi presencia, una vez, una vez…

Sé que te marchas porque no hay camino,

Y quieres disimularlo

Ese es el problema,

¿cómo amarnos?

Sin forma, ni tiempo, ni rostro

Tan solo espero la gracia, y nada más

La salvación a tu lado.



Hace años, cuando llegaba mi cumpleaños, no tenía nada que celebrar. Bueno, en realidad sí. Lo veía como un paso más hacia la muerte. Y me alegraba de dos maneras. Me encontraba más cerca de dejar este mundo. Y por otro lado, agradecía el haber tenido la posibilidad de estar un año más en él. Mucho no ha cambiado. Incluso la forma en que ese sentimiento se manifiesta en mí es similar. Pero su esencia ya no sigue siendo la misma. Son el punto de intersección entre mis sueños o anhelos y la otra realidad, aquella que nadie mira. Vivir en las grandes preguntas se vuelve asfixiante, lo sé. Por eso he decidió retirarme a un rincón silencioso. El lugar donde la mente ha perdido sus privilegios. No está cómoda y eso me alegra. Estos últimos años he aprendido, ya era, a ser un kamikaze. He amado a tres mujeres como sólo alguien que ama la vida podría hacerlo. Entregando la vida. La vida no nos pertenece, pero es un don y hay que hacer de ella una obra de arte, no un mausoleo. Las he amado y las amo como si el mundo se fuese a acabar en este mismo instante y después no hubiese nada más. Las miro como si fuese lo último que en el mundo pudiese mirar. Y como dice Rosales, lo que amas, es tu herencia…y nada más. Ellas son parte de mi herencia en este mundo y estoy orgulloso de las tres.

Por otro lado he de decir, que la velocidad tiene 2 caras. A mí me preocupa su cara interna. No ser capaz de estar tranquilos es un atentado a nuestra esencia. Pareciese como si una persona que es capaz de estar sola consigo misma unas horas fuese un héroe moderno. Esto sí que es preocupante. No me importa lo que suceda en el futuro con esta sociedad. Le deseo lo mejor, como a cualquier otra, pero yo no creo en ella. Como no creo en ninguna sociedad. Creo en el hombre. Ese que nunca nació y nunca muere. El que no tiene nombre ni familia, el único que existe.

Estoy leyendo un libro de Jesús Aguado que se llama, “La astucia del vacío”. Creo que ya solo su nombre es increíble. El libro es estremecedor. Habla de Benarés. Yo conozco Benarés y la India. Reconozco en sus palabras todos los estados que recorre, y me imagino que estoy allí de nuevo. Con él, sentado en un ghat, tomando un chai. Es tan emocionante… ¿Y qué diferencia hay entre imaginar y que suceda? Ninguna. Probablemente sucedió. Ya nos conocíamos. Las memorias de los hombre siempre se reconocen en las experiencias de aquello que sucedió años atrás. Es el subconsciente colectivo. No tiene mérito descubrirlo, pero sí asumir, que nada excepto eso, existe. Lo digo desde la intuición. No podemos seguir hablando desde la razón, puesto que no tiene respuestas. La intuición responde, al reconocer que no conoce, porque esa es la única respuesta honesta que puede darnos. Nos conoce y nos dice: “ nada más puedo deciros, que reconozcáis como sincero”. Si nos conoce, es que nos habita o la hemos habitado. Conocer es ser. La intuición es nuestra madre aquí en la tierra.

Hoy es mi cumpleaños y soy feliz. Feliz porque a sus 33años nació Jesús para la eternidad. Sé que a la mayoría de las personas no les importa, pero la escatología es algo muy serio. De lo poco realmente serio en todo el pensamiento. La astrología también es importante. La poesía sagrada también lo es. Hay pocas cosas sagradas y todas tienen que ver con el amor. Un amor que trasciende su nombrar. No tiene nombre como el tao.

Una mirada pura puede acabar con nuestra guerra

Hay días en que uno necesita sentarse a meditar a las 00.00 para saber que el tiempo no existe.

Hay hombres que portan colchones sin dirección, también hay hombres sin dirección.

Sé que toda la bondad nació sin mí. En otro lugar. Existe para ti.

Lo más sincero es conocer la nada

¿Camina la nada? Quizás lo haga como la hace el hombre. La nada y su compás.

Abrimos puertas para entrar en casas. Pero, ¿cuál era nuestra casa hace 500 millones de años?

A mis amigos,

Vosotros sois mi familia, mi hogar.

Gracias eternamente